Cáñamo industrial

Cáñamo industrial

El cáñamo industrial podría definirse como aquel que teniendo poco porcentaje de THC no resulta apto para embriagarse, y que, en consecuencia, resulta destinado a la confección de tejidos, cremas, etcétera…, destino este último que no parece constituir un pequeño nicho económico, sino que más bien parece ser susceptible de producir pingües beneficios.

Ley de Seguridad Ciudadana

Los problemas vienen cuando se ha de tener en cuenta que para el cultivo del cáñamo industrial -tal como se dijo en el post dedicado a la legalidad del cultivo de marihuana-, el cultivo de cannabis está prohibido en nuestro Estado sin autorización administrativa. Esta prohibición viene recogida en la Ley 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la Seguridad Ciudadana; la popularmente conocida, como Ley Mordaza.

En esta Ley, en el apartado 18, del artículo 36, dedicado a la enumeración de conductas consistentes en Infracciones graves, se tipifica:

18. La ejecución de actos de plantación y cultivo ilícitos de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas en lugares visibles al público, cuando no sean constitutivos de infracción penal.

(el subrayado es mío y se hace para significar el debate sobre la legalidad en lugar visible o no al publico, y que se trató en el post de referencia al cual me remito).

La autorización para el cultivo de cannabis se da en la Agencia Española del Medicamento, pero dicha Agencia no considera medicamento a la planta de cannabis con porcentaje inferior al 2 por ciento de THC. Es decir, según la Agencia Española del Medicamento, ella no resulta competente para autorizar, o no, cultivo de cannabis con porcentaje inferior al 2% de THC.

Criterio del Tribunal Supremo

Pudiera decirse que si no es competente la Agencia Española del Medicamento es que el cultivo de cannabis con menos del 2 por ciento de THC es libre, sin embargo, la jurisprudencia del Tribunal Supremo nos dice otra cosa. Un ejemplo de ello es la STS de fecha 17.10.2013, en su página 19 se dice literalmente:

«En efecto, tratándose de hachís -hemos dicho en SSTS. 111/2010 de 24.2 , 581/2011 de 14.6 ), es totalmente irrelevante la determinación de la pureza de la droga, pues tanto el hachís, como la grifa o la marihuana no son otra cosa que  productos vegetales presentados en su estado natural y en las que las sustancias activas están incorporadas a la propia planta, -sin necesidad de proceso químico  se obtiene por el secado y prensado del cannabis)- de cuya composición forma parte en mayor o menor proporción según la calidad del cultivo, zona agrícola de procedencia y otras variables naturales, sin que quepa variar su composición congénita, en la que la proporción de sustancia activa o tetrahidrocanabinol  scila en función de aquellas variables entre un 2% y un 10%. Por ello mismo, y como ya se decía en las SSTS de 15.3.2000 , 6.11.2000 , 11 y 18.3.2002 , 24.10.2002 , 9.10.2004 , a diferencia de lo que ocurre con la cocaína y la heroína, que son sustancias que se consiguen en estado de pureza por procedimientos químicos, por lo que su composición inicial se ve alterada al ser mezclada con otros  aditivos, los derivados del cáñamo índico son productos vegetales que se obtienen de la propia planta sin proceso químico alguno, por lo que la sustancia activa de tetrahidrocannabinol (THC) en estado puro nunca se obtiene en su totalidad en las platas o derivados.»

(el énfasis es mío)

Código Penal

Es decir, al estar el producto activo THC en la planta y ser el THC lo prohibido (lo mismo pasó con la psilocibes) resulta irrelevante la pureza (1 o 7 %) del cannabis a efectos penales, pues siempre pudiera ser delito el cultivo de cannabis, pues así viene tipificado y castigado en el artículo 368 CP

«Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años y multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito si se tratare de sustancias o productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de uno a tres años y multa del tanto al duplo en los demás casos.

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, los tribunales podrán imponer la pena inferior en grado a las señaladas en atención a la escasa entidad del hecho y a las circunstancias personales del culpable. No se podrá hacer uso de esta facultad si concurriere alguna de las circunstancias a que se hace referencia en los artículos 369 bis y 370.«

            (el énfasis es mío)

Tribunal Supremo en cuanto a agravante

Es cierto que la STS de fecha 17.10.2013, refiere el conflicto sobre la aplicación o no de la agravante de notoria importancia, pero su solución pudiera ser trasladable al conflicto del cultivo.

Normativa alentando el cultivo del cáñamo

Entre otras:

  • REGLAMENTO (GEE) N° 1164/89 DE LA COMISIÓN, relativo a las disposiciones de aplicación de la ayuda para el lino textil y el cáñamo
  • Real Decreto 1729/1999 de 12 de noviembre, por el que se establecen las normas para la solicitud y concesión de las ayudas al lino textil y al cáñamo.
  • REGLAMENTO (UE) N o 1308/2013 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 17 de diciembre de 2013, por el que se crea la organización común de mercados de los productos agrarios y por el que se derogan los Reglamentos (CEE) n o 922/72, (CEE) n o 234/79, (CE) n o 1037/2001 y (CE) n o 1234/2007
  •  REGLAMENTO DELEGADO (UE) No 639/2014 DE LA COMISIÓN de 11 de marzo de 2014 que completa el Reglamento (UE) no 1307/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establecen normas aplicables a los pagos directos a los agricultores en virtud de los regímenes de ayuda incluidos en el marco de la política agrícola común, y que modifica el anexo X de dicho Reglamento
  •  REGLAMENTO DE EJECUCIÓN (UE) 2017/1172 DE LA COMISIÓN de 30 de junio de 2017 por el que se modifica el Reglamento (UE) n.o 809/2014 en lo que se refiere a las medidas de control relativas al cultivo de cáñamo

¿tiene solución?

La cuestión planteada parece estar resuelta desde el año 2003. Ello es debido a una cuestión prejudicial que planteó la fiscalía Sueca al Tribunal de Justicia Europeo. Un agricultor sueco solicitó permiso para cultivar cáñamo industrial y no se lo dieron, pues la legislación sueca prohíbe el cultivo del cáñamo con independencia del nivel de THC, que la planta pueda llegar a tener. El agricultor, pese a todo, cultivó y la cosecha fue objeto de decomiso. El fiscal sueco planteó tres cuestiones prejudiciales en las que básicamente preguntaba si la legislación sueca se oponía a la legislación europea. En un primer momento dictó conclusiones la abogado general Sra. Christine Stix-Hackl, y luego se dictó sentencia por la Sala Quinta del Tribunal de Justicia Europeo. El resumen de la sentencia es que efectivamente la prohibición del Gobierno Sueco de prohibir el cultivo de cáñamo industrial se opone a la normativa de la Unión, en concreto a los reglamentos que establecen la organización común de mercados del sector del lino y del cáñamo, y para que la normativa estatal pueda imponerse sobre la europea deben darse unas circunstancias que en el caso del cáñamo industrial no se dan.

Por tanto, la solución a este conflicto pudiera estar en crear un protocolo por el que desde la compra de semilla certificada con THC inferior al 2%, hasta los controles de THC durante el cultivo, y la entrega a la empresa interesada en su compra; acrediten y garanticen tanto la inferior pureza en THC, como su destino. Todo ello, sin que a tenor de la sentencia transcrita pueda existir prohibición estatal que se oponga a la libre circulación de mercancías en el mercado europeo.

Escribe tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *