CURSO AVANZADO DE VIOLENCIA DOMESTICA Y/O DE GENERO// CURSO DE DDHH

CURSO AVANZADO DE VIOLENCIA DOMESTICA Y/O DE GENERO// CURSO DE DDHH

(ver nota in fine)

Con fecha 25 de Noviembre -organizado por el Consejo Vasco de la Abogacia-, se ha celebrado en Donostia el Curso Avanzado de Violencia Doméstica y/o de Género, obligatorio para la permanencia en el Turno específico de Violencia Doméstica y/o de Género, y Agresiones Sexuales.

Se ha hablado de la atención a las víctimas, del concepto de violencia de género, de antropología, de los menores en los procesos penales y de las agresiones sexuales en la última reforma del Código Penal.

Al tratar este último asunto, por la tarde, se ha comunicado que la Ministra de Igualdad había propuesto esta misma mañana que la imputación de un delito competencia del Juzgado de Violencia sobre la Mujer conllevará, automáticamente, la privación de la guardia y custodia. La novedad estriba en que ya no queda a la discreción del Juez la toma de medidas cautelares y, ahora, responderían a un criterio automático. Es decir, la interposición de una denuncia y la apertura de Diligencias Previas conllevaría necesariamente la privación de la guarda y custodia en el imputado (que no procesado o condenado).

Al comenzar la mañana, por la representante de la Dirección de Atención a las Victimas de la Violencia de Género, se ha propuesto que el rechazo a la violencia conseguido cuando ha actuado el terrorismo tendría que trasladarse en igual intensidad a la violencia de género. (He entendido que con todas y cada una de las connotaciones que el asunto tiene ya que quien lo decía, socióloga de profesión, entiendo las conoce).

Avanzada la mañana, atendiendo al tema  la antropologia del maltratador se ha definido la Violencia de Género como resistencia del sistema a que exista una relación igualitaria (lo cual evidentemente excede del ámbito femenino/masculino). En cambio, quien proponía esta argumentación continuaba diciendo que la violencia de género no tiene que ver con el resto de violencias que pueden existir en nuestra sociedad,  para acabar lamentándose de que el concepto de víctima es construída en este ámbito sin cuestionar el sistema patriarcal.

En definitiva, este año la tendencia de las ponencias pasa por la constitución de axiomas como: «la tutela judicial efectiva en estos casos es condenar» o «lo políticamente correcto es condenar» (en sentencias). Todo ello en detrimento de postulados que se oían en años anteriores sobre el atender la causa del conflicto y proceder a través de la educación, intentando influir en la raíz de las razones que sostienen un mundo desigual.

Efectivamente, el solucionar este conflicto atendiendo a su causa, que era lo que se propugnaba hasta el día de hoy en estos cursos, chocaba frontalmente con la solución que el Estado de Derecho, a través del Derecho Penal,  da al resto de conflictos que atiende.

Si alguna vez se lo advertí a alguien que desarrolló la ponencia en ese sentido, me dijo que no se podía criminalizar a la mitad de la población y que en consecuencia se debía acudir a la causa del conflicto. (Quien hizo esa ponencia y me dio esa contestación era gay, fuera de toda sospecha de defender postulados machistas).

En mi opinión, el tratar este asunto partiendo de la premisa de que la violencia de género no tiene nada que ver con el resto de violencias existentes en nuestro entorno, solo puede realizarse sin atender a valor alguno que alumbre el tema tratado. La privación de valores hará que pueda conseguirse la igualdad masculino/femenino, en negativo. Es decir, haciendo una copia del patrón masculino que se pretende erradicar, que si bien va a ser privado del efecto violento de la relación -he ahí el elemento eficaz y populista (?) de las medidas que se pretenden tomar- seguirá siendo totalmente amoral. (Sin embargo, parece una forma de solucionar las cosas acorde con el poder dominante y realizada por miembros de instituciones gubernamentales).

De tomarse algún ejemplo que pueda servir de pedagogía para la resolución de este conflicto, desde luego, el de la violencia de ETA es el mas desafortunado que he podido escuchar. Eso sí, eficaz, hay que reconocer que es (al menos en una primera instancia y cara a la galería).

Simultáneamente -en el dia de ayer- he podido leer a mi profesor del Curso de DDHH y dice: «… el derecho penal lejos de ser simplemente una estructura normativa conformada por proposiciones jurídicas útiles cuya aplicación tiene por objeto devolver a la sociedad la normalidad tras la violación de una norma jurídica, se convierte, al igual que el Derecho en general, en instrumento de control y dirección de las conductas, que actúa sobre la sociedad desvinculado de la moralidad en aras de la implementación, en la sociedad-mercado, de la utopía neoliberal como ideología y cosmovisión.»

Más adelante, en su texto, llega a esta conclusión: «De ahí que, de las tres opciones hacia las que, finalmente, entiende Wallerstein, puede caminar la civilización capitalista en el futuro, una primera, un neofeudalismo, una segunda, una especie de fascismo democrático, y, una tercera un orden mundial más radicalmente generalizado, muy descentralizado y altamente igualatoria, descarto, al igual que él, la tercera opción. Las dos primeras estimo, frente a Wallerstein, que no son alternativas sino que se trata de opciones complementarias«.

Y resulta tremendamente inquietante constatar lo fácil que resulta formular las primeras de las propuestas expuestas y lo complicadas que parecen las formulaciones que transcribo en los párrafos últimos.
Nota: La visita a España de GREVIO -Grupo de Expertos en Acción contra la Violencia sobre la Mujer y la Violencia Doméstica, celebrada  en el ministerio de Servicios Sociales, concluye con recomendar la educación como punto clave para mejorar la lucha contra la violencia sobre la mujer.

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