DRON

DRON

Están de moda los drones, son agradables de ver, son objetos curiosos, pero su uso es controvertido. Tanto en el Estado, como internacionalmente, se distinguen los drones, según su uso. El uso puede ser para el ocio o para realizar tareas profesionales.

Uso para ocio

Los que son para el ocio, legalmente, no son considerados drones, y están bajo la jurisdicción de la Real Federación Aeronáutica de España, la normativa de cada comunidad autónoma, e incluso pueden estar reguladas a nivel local. (Aeromodelismo).

Uso profesional

Los que tienen uso profesional (civil), son los reconocidos como drones por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA). Tal fue el cúmulo de preguntas dirigidas a la administración durante el pasado año, sobre la legalidad de hacer volar drones, que AESA hizo pública una nota de fecha 7 de abril de 2014 en la que advertía de la prohibición del uso de drones con carácter civil.

Uso para trabajos técnicos y científicos

Pero tal es el auge en el uso de los drones, que dentro del Real Decreto-ley 8/2014, de 4 de julio, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, la sección 6ª se ha dedicado al régimen temporal para las operaciones con aeronaves pilotadas por control remoto -los llamados drones-, de peso inferior a los 150 kg al despegue, en el que se establecen las condiciones de explotación de estas aeronaves para la realización de trabajos técnicos y científicos.

Esta regulación queda pendiente de la definitiva publicación de una norma reglamentaria, prevista en la Disposición Final segunda, apartado 2 del comentado Real Decreto-Ley 8/2014.

Interés por los drones

Pero… ¿por qué el auge de los drones? En primer lugar tienen un valor infinitamente inferior al de un helicóptero y no necesitan casi de insumos. Además, sirven tanto para analizar el tráfico en las ciudades, como para la construcción, la ganadería, la agricultura, evitar trabajos peligrosos para las personas, el uso de materiales nocivos o contaminantes –incluidos materiales radioactivos-, el ocio (fotografía, vídeo, entrega de paquetes, juegos…), la exploración, realizar labores de vigilancia, y un sinfín de utilidades que pueden ver la luz en los próximos años. Sirven para una amplísima gama d posibilidades, y se pueden crear mapas exactos, acercarse a tormentas y huracanes, o dedicarlos al cuidado de animales en peligro de extinción, o al rescate de personas.

Uso militar

El uso militar ha dado lugar a que los pilotos de control remoto de estos drones tengan estrés postraumático, como lo han tenido los combatientes de primera línea,  debido a la visión en primera persona de los horrores de la guerra. También, existe el dilema referente al uso de drones armados, aunque la principal critica militar realizada por la OTAN es que solo sirven para espacios aéreos libres de competencia militar.

En definitiva, subyacen conflictos no del todo resueltos en el uso de estos aparatos de “nueva” creación.

Notas tras la publicación del post

Nota: El Real Decreto Ley 8/2014, inició su tramitación legislativa culminándose con la aprobación de la Ley 18/2014.

Nota 2: Como se ha dicho el uso profesional civil no está regulado, por tanto el tan de moda uso logístico de los drones (reparto) no está regulado ni permitido. No obstante el Ministerio de Fomento ha elaborado un borrador que permitirá el uso de drones en espacios urbanos, y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AEASA) ha redactado un borrador recogiendo la obligación de uso de identificación electrónica para saber por dónde vuelan y quién es el propietario.

Escribe tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *