HAZTEOIR

HAZTEOIR

(ver notas in fine)

De los delitos de odio y discriminación se trató en post aparte.

Ahora, se ha conocido la marcha del autobús de HazteOir y las reacciones ante la misma. Entre estas reacciones destacan la intervención del Ministerio Fiscal solicitando la prohibición de dicha marcha, la inmovilización del autobús; y, finalmente, el auto judicial decretando la medida cautelar de prohibición de la marcha e inmovilización del autobús por atentar su mensaje contra la dignidad de personas con sexualidad distinta.  Difusión de mensaje, que supone una conducta indiciariamente subsumida en el articulo 510.2.a) del Código Penal.

Resulta algo sorpendente que la fiscalía impida ciertos mensajes, pues hasta ahora parecía labor de la sociedad civil.  Solo ha hecho falta una alerta para que el mecanismo de paralización del autobús se ponga en acción por parte de la Fiscalía. (Mi reconocimiento a quien ha realizado esta alerta).

Habrá a quien nada de esto le sorprenda, pero a quien es considerado distinto, y ha sufrido lesión en su dignidad por ello, sí que le sorprende, y mucho. A mi me sorprende. La defensa de la dignidad de las minorías no ha sido el fuerte por estos lares.

En mi entorno cercano las reacciones a la marcha hablan mucho de cómo funciona esta sociedad. Unos han dado solo una noticia, sin atreverse a alertar; otros, han tenido una reacción tardía e innecesaria, la cual solo se ha efectuado tras observar que la Fiscalía actuaba. (Es decir, cuando han considerado era una batalla ganada, resultando una forma de actuar bastante usual y vergonzante).

Lo cierto es que estos hechos, junto a algunos acontecimientos de mi vida cotidiana, y algún suceso de cierta relevancia social que sacude Donostia, parecen hablar de que algún cambio se está produciendo. Sin embargo, resulta cierto no se abordan temas cruciales e importantísimos. ¿hay que recolocarse?

Nota 1: El Boletin Oficial del Estado (BOEha confirmado en su edición de este 22 de marzo la revocación de la declaración de utilidad pública de la asociación ultracatólica HazteOir.

Nota 2: la Agencia Española de Protección de Datos investiga la campaña HazteOir por posible vulneración de derechos en el tratamiento de datos.

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