SAHARAUIS, SEFARDÍES, Y NACIONALIDAD ESPAÑOLA

SAHARAUIS, SEFARDÍES, Y NACIONALIDAD ESPAÑOLA

(ver nota in fine)

A finales de 2014 publiqué el post «Situaciones personales en el pueblo Saharaui«. Al escribirlo no fui consciente de que se había publicado la Ley 12/2015, de 24 de junio, en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España.

Lo cierto es que la Ley 12/2015 entra en vigor el 1.10.2015, mañana, y, el día de la fecha de este post, se ha publicado la instrucción de 29 de septiembre de 2015, de la Dirección General de los Registros y del Notariado, sobre la aplicación de la Ley 12/2015, de 24 de junio, en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España.

La Ley 12/2015, de 24 de junio, se dice en el preámbulo, satisface una legítima pretensión de las comunidades de la diáspora sefardí cuyos antepasados se vieron forzados al exilio o a convertirse al cristianismo como consecuencia del Edicto decretado en el Palacio de la Alhambra del 31 de marzo de 1492.

Para ello, se reconoce concurren las circunstancias excepcionales a que se refiere el articulo 21 del Código Civil en los sefardíes originarios de España, que prueben dicha condición, y se reforma el articulo 23 del Código Civil para evitar que al adquirir -ahora-, la nacionalidad española deban renunciar a la que tengan previamente.

Esta Ley 12/2015 pretende cerrar heridas con la comunidad sefardí y establece para ello una sistema electrónico de inscripción. También, en su disposición adicional, fija un plazo de tres años, ampliable por uno más, para realizar la solicitud. Ahora, se dicta la instrucción de 29 de septiembre y se fijan en ella los documentos y las pruebas que deben ser valoradas en su conjunto para la concesión de la nacionalidad; así como los diferentes supuestos de capacidad civil del solicitante. Se exige para el acceso a la nacionalidad una especial vinculación con España. Finalmente, incluso se prevé la alteración del orden en los apellidos.

Lo cierto es que, aunque se haya tardado quinientos años, es muy loable el restablecer en su dignidad a las personas y a los pueblos -como en este caso lo hace la Ley 12/2015-, pero dicho propósito no se consigue al evidenciarse el distinto trato que, en situación muy similar, se da al pueblo saharaui. Diferencia de trato que, únicamente, parece encontrarse en la actualidad del conflicto saharaui y el paso de quinientos años desde el punto álgido del conflicto sefardí.

NOTA: el 30.9.2019 se cerró el plazo para presentar las demandas de nacionalidad. Se ha conocido noticia de que se ha dado un cierre con un total de 148.822 solicitudes.

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